maternidad

LA MADRE SUFICIENTEMENTE BUENA

¡Qué complicado puede resultar esto de la parentalidad! Aunque siempre habrá alguien cerca al que no le parece tan complicado ser madre o padre, recordándonos que, esto no se hace así, lo que le pasa al niño/a es que…, ¿no tendrá frío con esa ropa? Y un largo etcétera que seguro a más de uno os suena.

La maternidad, y sobre todo en un primer momento puede ser agotadora y a veces pueden invadirnos sentimientos de culpa si no entendemos a la perfección las necesidades de nuestro pequeño/a.

Para todas aquellas madres ¡y padres! que podáis sentiros identificadas con estas primeras frases os traemos la teoría de Winnicott en la que nos gusta apoyarnos para hablar de estos momentos.

Donald Winnicott, fue un pediatra y psicoanalista inglés y algo que seguro que os gusta de la teoría de Winnicott es que no se espera ni se necesita que ninguna madre sea perfecta.

¿Y esto por qué?

En los primeros momentos de vida del bebé, no hay una diferenciación de este con la madre. Para el pequeño no existe separación entre el y su mamá.

Para el correcto desarrollo del niño es importante que la madre cumpla con la función de sostén físico. Es decir, limpiarlo, alimentarlo, vestirlo y protegerlo. Además de esto también es importante cogerlo en brazos con afecto y cariño.

Además, es importante que haya una contención a nivel emocional. Aceptar abiertamente las manifestaciones emocionales del pequeño. A veces serán positivas, pero otras muchas serán emociones intensas traducidas en llantos, impulsividad y angustias.

A través de este soporte el niño aprende a sentirse seguro. Si hasta aquí las cosas han ido medianamente bien, el niño empezará a poder separarse poco a poco de su madre, empezando a establecerse como un ser diferenciado de ella.

Pero como decíamos al principio, no siempre es fácil atender al bebé a la primera, ni entender que es lo que le pasa cuando llora. Pero ¡TRANQUILAS! Esto no es fácil ni realista pero tampoco es necesario que ocurra.

El niño puede soportar cierto grado de frustración y a medida que va creciendo su capacidad de frustración se irá ampliando.

Que la madre se ausente un momento, el agotamiento, la incapacidad de comprender que es lo que le pasa al niño en cada momento, no dañará emocionalmente al bebé.

La madre debe de estar disponible y presente para el niño para poder atender a sus necesidades. Pero como todo en la vida, a veces también fallará y esto no supondrá ninguna catástrofe.

No tienes que ser perfecta, solo suficientemente buena

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