Psicologia celos entre hermanos

Celos entre hermanos

Los celos entre hermanos, más concretamente del hermano o hermana mayor al pequeño es un tema que aparece con frecuencia y que, en ocasiones, suele confundir a la familia e, incluso, puede generar conflictos y discusiones. Por ello, hoy vamos a introducir varios aspectos como qué puede pasar, cuándo es habitual que ocurra…

¿Qué ocurre cuando llega el bebé?

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Si el primogénito tiene entre 3 y 4 años puede que se haya mostrado muy contento durante el embarazo por la llegada de un compañero de juegos, contagiado además por la felicidad que se genera en torno al bebé. No obstante, todavía están centradas en él todas las miradas. En el momento en el que el nuevo bebé llega al mundo, todas las miradas y muchos cuidados por parte de la madre y el padre deben redirigirse a atender al recién nacido, y el primogénito debe compartir de forma súbita y prolongada las miradas y a sus cuidadores principales. Como hemos dicho está este primer momento, el nacimiento y, asimismo, cuando empieza a hablar y, de nuevo, vuelve a ser el centro de atención.

¿Qué genera esto en la hermana o hermano mayor? Esta situación genera en los niños emociones como la tristeza, el enfado y, sobre todo, miedo. Puede generarles cierta inseguridad y temer que su madre y padre dejen de verle, de mostrarle afecto y de dedicarle tiempo, es decir, de perderlos en cierto modo.

¿Cómo se manifiestan estos celos entre hermanos? 

Es posible que el niño todavía no tenga las herramientas suficientes para expresar lo que le ocurre. Por ello, pueden ocurrir varias cosas:

  • Paso atrás: Podemos ver un retroceso en aspectos que parecían ya superados, como el control de esfínteres, el habla o el sueño. Vemos como el niño hace una regresión a etapas previas donde se siente cómodo y seguro.
  • Miedos: puede que, junto a este retroceso, nos expresen su inseguridad mediante la presencia de miedos que antes no tenían.
  • Rechazo: Aparece un rechazo absoluto hacia el nuevo bebé, enfados y frustración por la pérdida que ha sufrido.
  • Llamadas de atención: Aparecen muchos comportamientos que tratan de llamar la atención y reclamar los cuidados, por ejemplo, desobedecen, gritos y lloros, están más sensibles, etc.

¿Qué debemos hacer?

Psicología celos entre hermanos

Desde nuestra mirada adulta es fácil pensar que pueden actuar así por egoísmo o, incluso, para manipularnos. Sin embargo, debemos tener siempre presente que esto es ponerle palabras de adulto a un comportamiento del infante. Como niños no saben poner palabras a aquello que están sintiendo y que les está frustrando y, con sus acciones tratan de recuperar aquello que han perdido.

Como responsables de su cuidado, tratemos de ser cuidadosos a la hora de atender no solo sus necesidades fisiológicas sino también afectivas: darles su espacio, cuidar que el tiempo destinado a ellos sea de calidad y, un aspecto imprescindible, es poder poner palabras a aquello que están sintiendo. Poder verbalizar el miedo a que su madre/padre no le hagan caso o su enfado porque no consigue captar nuestra mirada a pesar de todos sus esfuerzos.

Es vital darles seguridad, fomentar que sean cada vez más autónomos, sin olvidar que continúan necesitando que estemos junto a ellos y que sus avances sean valorados. Finalmente, es importante que comparta un tiempo con el o la recién llegada, pero intentar que este tiempo no se restrinja a los cuidados, sino también al disfrute y al juego.

RECORDATORIO: No debemos olvidar que los niños y las niñas son y deben ser expertos en conseguir nuestra mirada.

Lee más sobre infancia en nuestro blog:

https://www.umarepsicologia.com/angustias-en-la-primera-infancia/

https://www.umarepsicologia.com/pesadillas-y-terrores-nocturnos/

Y consulta en otras webs:

https://www.redalyc.org/pdf/3666/366638657005.pdf

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